Aston Martin ha presentado un recurso ante el Tribunal de Apelación del Reino Unido contra una resolución de marca comercial de 2023 que favoreció a Zhejiang Geely Holding Group. La disputa es sobre un emblema de cabeza de caballo alado diseñado para la filial London EV Company de Geely, que fabrica el sucesor eléctrico del clásico taxi negro de Londres. La Oficina de Propiedad Intelectual del Reino Unido ya decidió, hace dos años, que los compradores difícilmente confundirían un taxi eléctrico con un coche deportivo británico de 180.000 libras. Aston Martin discrepó entonces y vuelve a discrepar ahora.
La parte más interesante de esta historia no es el detalle legal. Es que en 2024, Geely adquirió una participación del 17% en Aston Martin Lagonda por 234 millones de libras (310 millones de dólares), convirtiéndose en el mayor accionista no familiar de la marca británica. Aston Martin está demandando actualmente a una empresa controlada por una entidad que posee casi una quinta parte de la propia Aston Martin.
La Cronología
- 2022: Geely, a través de London EV Company (LEVC), solicitó el registro de marca comercial en el Reino Unido de un logotipo de cabeza de caballo alado para la gama de taxis eléctricos.
- 2023: Aston Martin presentó una oposición, alegando confusión con su propio emblema alado. La UKIPO falló en contra de Aston Martin, concluyendo que los consumidores no confundirían un taxi con un GT. Aston fue condenada a pagar las costas de Geely de 2.200 libras (2.900 dólares).
- 2024: Geely adquirió el 17% de Aston Martin.
- 2026: Aston Martin apeló la resolución de 2023 ante el Tribunal de Apelación del Reino Unido.
La condena en costas de 2.900 dólares y la inversión de 310 millones de dólares son las dos transacciones que definen la relación entre las dos empresas ahora. Una es un insulto. La otra es un voto de confianza. Ambas están actualmente vigentes.
La Respuesta De Geely
Un portavoz de Geely calificó el recurso como "una disputa de marca comercial rutinaria" y añadió que la empresa "sigue comprometida en mantener una relación profesional con Aston Martin." Traducción: los equipos legales y comerciales no se están comunicando, y Geely prefiere que esto no se convierta en titular en las juntas de accionistas.
El malestar no es teórico. El accionista del 17% de Aston Martin tiene derechos de voto sobre decisiones corporativas clave, incluida la composición del consejo y las votaciones de captación de capital. Una batalla de marcas comerciales prolongada con una empresa que Geely controla es el tipo de tensión de fondo que complica el negocio rutinario de ser un inversor estratégico minoritario.
Lo Que El Tribunal Decidirá Realmente
El recurso gira en torno a si el tribunal de la IPO de 2023 aplicó correctamente el test estándar de confusión de marcas comerciales. El argumento de Aston Martin es que la reputación de la marca se extiende más allá del segmento inmediato: un emblema diseñado para taxis eléctricos puede seguir diluyendo las alas de Aston Martin en la memoria del consumidor, aunque ningún comprador confunda una compra de vehículo.
Se espera la resolución en algún momento de 2026, aunque los recursos de marcas comerciales en el Reino Unido frecuentemente se extienden al año siguiente. Las apuestas prácticas para Geely no son grandes: LEVC podría rebautizar el logotipo del taxi si pierde. Las apuestas para Aston Martin también son limitadas. Las apuestas estratégicas para ambas empresas, sin embargo, son del tipo que aparece en los comentarios de resultados trimestrales durante varios trimestres consecutivos.